miércoles, 8 de febrero de 2012

Adiós a Sergio Larraín

"Lo primero de todo es tener una máquina que a uno le guste, la que más le guste a uno. Porque se trata de estar contento con el cuerpo, con lo que uno tiene en las manos y el instrumento es clave para el que hace un oficio, y que sea el mínimo, lo indispensable y nada más..."

"Salirse del mundo conocido, entrar en lo que nunca has visto... de a poco vas encontrando cosas, y te van viniendo imágenes. Como apariciones, las tomas"

"Nunca fuerces la salida a tomar fotos, porque se pierde la poesía, la vida que ello tiene se enferma. Es como forzar el amor o la amistad; no se puede"




miércoles, 18 de enero de 2012

Mundos Propios [Perspectivas y Variaciones en la Fotografía Andaluza de Hoy]



Si te interesa la fotografía, tienes una cita con la fundación Valentín de Madariaga en Sevilla. Desde el 19 de enero hasta el 18 de marzo de 2012 se podrá visitar la exposición Mundos Propios [Perspectivas y Variaciones en la Fotografía Andaluza de Hoy] comisariada por Sema D'Acosta, en la que muestra las diferentes tendencias por las que transita la fotografía hoy en Andalucía y en donde se podrán apreciar las obras de:


Karmelo Bermejo – Dionisio González – David Jiménez – Juan del Junco – Carlos Aires – José Guerrero – Manolo Bautista – Jesús Micó – Tete Álvarez – José María Mellado – Paco Mesa & Lola Marazuela – Jorge Yeregui – Aaron Lloyd – Camino Laguillo – Carlos Miranda – Miguel A. Tornero – Lucas Gómez – Noelia G. Bandera – Celia Macías –Asunción Lozano – M. A. Moreno Carretero – Paco Peregrín – Fernando Bayona – Clara González Ortega



Una exposición que sin duda merece la pena ver





Fotografía de Manolo Bautista. Natural Portrait, 2009


Más información en:




martes, 23 de agosto de 2011

David Nebreda. Arte y Enfermedad

María Arregui


David Nebreda. Artista nacido en Madrid en el año 1952, cuya obra merece un apartado en el que no faltarán discusiones  (que personalmente me fascina, como todo lo polémico) y hace que olvidarse de él sea complicado. De modo que si la sensibilidad del lector se ve alterada con facilidad quizás se alegre de no continuar.

¿Por qué hablar de Nebreda? Nada hay que avive más el arte que la controversia, y siempre encuentro especial interés en aquellos artistas que logran encoger el estómago de cualquiera. Artista que en sí mismo desconcierta, y hay a quienes nos produce una sensación tremendamente sugestiva, incluso en ocasiones un tanto obsesiva; Nebreda es una bofetada para el ojo, es la crueldad de la mente humana, el desgarro de vivir consigo mismo... con su rival.


 
Vive aislado en su hogar reduciendo sus relaciones sociales al mínimo. Enfermo de esquizofrenia que le fue diagnosticada poco después de alcanzar la mayoría de edad, practica la abstinencia sexual, y mantiene una delgadez extrema sometiéndose a estrictos ayunos. Realiza fotografías que plasman su soledad voluntaria y mutilaciones autoimpuestas: cuchillas que abren su piel, agujas que atraviesan su zona genital, heces con las que cubre su rostro y escribe textos, dibujos que realiza con su propia sangre... todo ello se une y y se vierte en una intención común: la Regeneración. La brutalidad de los actos y el extremo al que lleva a cabo el maltrato físico manifiestan la impotencia, el sufrimiento, la angustia interna que marcan la vida de David Nebreda.




¿Es el acto de regeneración natural de las heridas lo que Nebreda anhela para su tormento enfermizo? Se convertiría esta búsqueda de dolor físico pues en una liberación, una expansión de los límites de sí mismo y su cuerpo, un abrirse hacia el sosiego. Imaginar el éxtasis creativo de Nebreda debe ser cuanto menos terrible, repelente, desagradable... absolutamente fascinante. Es este contraste perceptivo, el no puedo dejar de mirar, que abruma y deslumbra, desconcierta e interroga, lo que hace esa consideración de su obra como hecho artístico. Ya advertía Kant que el límite del juicio estético era el asco, el cual se tercia como un muro, una barrera que impide disfrutar y apreciar la obra de arte, pero en la contemporaneidad la censura en el arte y su apreciación debe ser superada.




Este debate sobre la censura y la moralidad alcanzó gran efervescencia con la aparición de lo que consideraría el precedente de Nebreda: el Accionismo Vienés; más concretamente en el padre del body art, Günter Brus, que dejaba constancia fílmica y fotográfica de sus automutilaciones. El cuerpo como soporte artístico amplía las posibilidades expresivas, conformándose así como un potente medio de descarga y liberación psicológica.



Desde esta perspectiva, ¿se puede justificar la obra de Nebreda con su enfermedad? ¿Es su obra un producto que se debe a ella? Sus excentricidades pueden ser un resultado final de su estado enfermizo y por otra parte, del impulso expresivo propio del artista. A pesar de negar que su obra sea algo parecido a una biografía, confiesa que su realidad es mucho más terrible de lo que muestran sus imágenes. Vive sin tratar su esquizofrenia con medicamentos, sin embargo, el conjunto de su trabajo demuestra una plena autonomía de sus actos, un delirio asumido, una consciencia liberadora.

La discusión queda abierta señores.

Y tengan en cuenta lo que en su día dijese Oscar Wilde: Cuando los críticos difieren, el artista está de acuerdo consigo mismo.


miércoles, 23 de febrero de 2011

ARCO 2011

La decimotercera edición de la feria de arte contemporáneo ARCO acaba de cerrar sus puertas y a continuación les ofrecemos todo lo que esta ha dado de sí. 
Bajo la dirección de Carlos Urroz, algo a destacar sin duda este año, ha sido la cuidada selección de las obras, centrándose en la búsqueda de la calidad y la comodidad del visitante, lo que se ha traducido en un menor número de obras y pabellones, reduciéndose estos de 3 a 2. Arco 2011 ha sido la feria de las novedades, incluyendo así mismo nuevos apartados como Focus Latinoamerica o el Opening, ademas de incluir un servicio completo de asesoría para la compra venta de arte al servicio de coleccionistas y compradores. Un gran acierto ha sido la potenciación de las comunicaciones a través de las redes sociales y sistemas de aplcaición para smartphones.
Como participantes, 197 galerías de 21 países distintos (destacando Rusia como país invitado) y 150 coleccionistas participando como compradores activos, la gran apuesta de ARCO este año, que ha centrado sus esfuerzos en fomentar y propiciar el mercado de arte especialmente promocionando a los artistas y galerías más jóvenes.
El punto fuerte ha sido la magnífica selección de obras llevada a cabo por el comité organizador que va desde las vanguardias históricas al arte actual.  
El espacio ARCO 40 nos ofreció una muestra de la obra más reciente de 3 artistas. 
FOCUS RUSIA, bajo el comisariado de Daria Pyrkina, nos mostró la más rabiosa actualidad artística rusa con una gran repercusión y aceptación por parte del público. 
Como nuevas  secciones encontramos SOLO PROJECTS: FOCUS LATINOAMERICA, centrada en los emergentes creadores latinoamericanos; y OPENING: JÓVENES GALERÍAS EUROPEAS, donde 19 galerías con menos de 8 años de antigüedad del ámbito internacional gozan de un espacio propio. 

El balance final de la muestra ha sido muy positivo en todos los aspectos, especialmente en la recuperación de las ventas de arte con respecto al pasado año. Numerosas han sido las instituciones públicas y privadas que recurrieron a ARCO para realizar sus nuevas adquisiciones. Destacadas han sido las inversiones del Reina Sofía adquiriendo 20 obras por más de 680.000 euros, la Fundación Coca Cola con una inversión superior a 100.000 euros, o la altísima calidad de las adquisiciones de la Fundación María Cristina Massaven ( Marina Abramovich y Chema Madoz entre otros).

El premio ARCO de la Comunidad de Madrid para jóvenes artistas ha recaido en Paula Rubio Infante con su obra Come mierda, una "reflexión sobre el sistema penal español, las victimas del franquismo y la mierda"


 Un gran éxito para la que se ha erigido como la primera feria de arte contemporáneo a nivel mundial que cada año deleita a sus visitantes con una profunda renovación.

martes, 22 de febrero de 2011

Marina Abramovic: la infinidad de la mente en las limitaciones del cuerpo.

María Arregui



Si hay alguna artista que ponga los vellos de punta y que no deje indiferente a nadie, esa es Marina Abramovic. Esta artista serbia nacida en Belgrado (Yugoslavia) es una de las pioneras en la realización de performance, comenzando en la década de los 70, lo que hace que se autodefina como "la abuela de la performance". Transgresora, rupturista, radical, son algunos de los adjetivos que conforman la obra y el papel de esta artista que desde sus inicios denuncia la opresión y el retraso de su realización como ser por culpa del sistema educativo establecido en su país, utilizando su  propio cuerpo como elemento fundamental de la experiencia en la que basa su estudio comunicativo entre su ser y en entorno que le rodea, incluyendo al público en su propia performance y haciéndolo partícife fundamental. Sin embargo los temas de sus obras recorren también la exploración de la espiritualidad en el sexo, ampliando su experiencia artística más allá de los soportes convencionales, siendo el mayor protagonista el cuerpo del sujeto, que guarda en sí toda la experiencia vital en la que Abramovic centra su interés como tema, siendo la relación vida-muerte una constante en su obra.

El compromiso entre la artista y la profundización en el conocimiento en la experimentación sobre la propia materialidad del sujeto no tiene límites, y su obra se irá radicalizando con el tiempo, como una necesidad de enfatizar su ansia expresiva y comunicativa incluso hasta el punto de agredirse a sí misma.  Pero, ¿acaso esto es una actitud masoquista? Es común que a causa de estos actos sangrientos y macabros la obra de Abramovic produzca rechazo e incluso repulsa por parte de un público con criterios más tradicionales o cuya sensibilidad no asimila el entendimiento de su mensaje, rechazándolo desde primera hora sin mayor interés, sin embargo, quedan exentos de la emoción que conlleva dejarse arrastrar por la fuerza sin mesura y la rotundidad de su emocionante obra.




 Será en 1973  cuando lleve a cabo la primera de sus performance: "Ritmo 10". En esta ocasión, Abramovic se sitúa de rodillas ante una grabadora que pone en marcha y una veintena de cuchillos que clavaba entre sus dedos, con la palma de la mano abierta contra en suelo; cada vez que se dañaba, cambiaba de cuchillo hasta realizar la operación veinte veces, era entonces cuando reproducía los sonidos de la grabadora e intentaba repetir las mismas acciones pero, ¿con qué intención? Abramovic basaba su obra en la relación de la mente con el sujeto y la relación del pasado y el presente, en un intento de unificarlos. De modo que ya desde sus inicios la artista empieza a considerar y trabajar en base a la conciencia del artista y las posibilidades de la mente. La tensión que produce a quien contempla la escena es abrumadora e incluso agonizante, llegando a desear que finalice la acción al mismo tiempo que la perplejidad que suscita se convierte en una experiencia cuanto menos, emocionante.




Pero será la más célebre de sus performance:  "Ritmo 0" en el año 1974  cuando llegue al extremo de su entrega personal a la causa de su obra. En esta ocasión la artista asumía la sumisión ante la voluntad del público, invitando a éste a intervenir en su cuerpo con cualquiera de los 74 objetos elegidos por la artista, entre los que se encontraban tanto objetos cuyo fin es una experiencia placentera  como objetos de agresión: cuchillos, látigo, tijeras e incluso una pistola y una bala. Durante seis horas estuvo su cuerpo expuesto a merced de la voluntad de los espectadores, que en un principio se mostraba tímido y respetuoso en sus intervenciones, sin embargo, a medida que pasaban las horas la agresividad iba en aumento hasta el punto de que alguien llegó a colocar la bala en la pistola y apuntó a Abramovic, que permanecía impasible; ella misma admitió que era "la única performance en la que estaba dispuesta a morir".

Es realmente interesante no sólo el proceso artístico, que lleva implícito una labor intelectual compleja, sino los resultados que concluyen la obra, como la demostración de la agresividad sin razón, dando así lugar incluso a la reflexión sobre la psicología y conducta humana.

Varias de sus obras las realiza en conjunto con el artista Uwe Laysiepen. "Death self" o "La muerte misma" es una de las performance más interesantes, y en la línea de autodestrucción como medio de transmisión de su mensaje de un modo directo, impactante y rotundo pensando para despertar consciencias. Abramovic y Laysiepen (o Ulay, su nombre artístico) unian sus labios y el aire que inspiraban era el que expiraba el otro, de modo que al cabo de diecisiete minutos no quedaba oxígeno en sus pulmones, por lo que cayeron simultáneamente inconscientes. De nuevo una lección: la capacidad del individuo de interferir en la vida de la otra persona afectándola negativamente, anulándola, controlándola e incluso destruyéndola. 



En esta treintena de años, Marina Abramovic se ha hecho un presitgioso lugar dentro del mundo del arte a nivel internacional que se ha ganado a pulso, amada y alabada por muchos y detestada e incomprendida por otros tantos, pero desde luego a todos impresiona e impacta y a todos implica, ya que sus temas afectan a la vida cotidiana y las circunsctancias que rodean la vida de cada persona, pero expresadas de modo que quien alguna vez haya leído, visto o conocido su obra, no podrá olvidarse de ella.






.


martes, 11 de enero de 2011

Retratos identitarios a través de la percepción corporal femenina

María Arregui


Aunque sobra decir que la mujer ha sido, es y será un elemento de fijación e inspiración artística, no podemos pararnos ante esta afirmación y pasar de largo como algo que tenemos asimilado y en la que no sintamos la necesidad de profundizar. Desde el paleolítico superior la mujer es representada exaltando sus atributos sexuales, ella era diosa veladora de la fecundidad en todos los ámbitos. Mientas más avanzamos en la historia, el cuerpo de la mujer sigue con el mismo o mayor protagonismo, sin embargo su misticismo se ve venido a menos progresivamente. Pero, ¿por qué? La sociedad patriarcal que se va desarrollando es una de las causas que favorecen este hecho, en el que la mujer se reduce a sinónimo de erotismo y sexualidad.

La artista sevillana Ana Arregui ha hecho de la mujer y la importancia de este género dentro de la historia del Arte hasta la contemporaneidad el centro de la investigación en la que se desarrolla un trabajo que resulta de la evaluación de su producción anterior y que desemboca en un punto en común: el cuerpo femenino. Este trabajo que denomina Retóricas corporales. Retratos identitarios a través de la percepción corporal femenina, combina la conceptualidad con la obra plástica, aludiendo al hecho de las diferentes perspectivas de representación que suceden tras la introducción y valoración de la mujer como artista. Ella, la mujer como sujeto, objeto, elemento artístico que no llega a implicarse en el proceso sino que es vista y representada desde la percepción masculina es lo que tradicionalmente hemos conocido, sin embargo, la artista,  como si de un espejo se tratase, enfrenta a la mujer con su propio cuerpo indagando en la relación cuerpo-sujeto y su proyección en la esfera pública. 





A través de diez mujeres entrevistadas voluntariamente, Ana Arregui analiza los diferentes aspectos, circunstancias y valores que han marcado  y marcan la vida de todas ellas: educación, vivencias,  enfermedad, etc... y las invita a mostrarse de un modo íntimo y desinhibido, donde ellas son las que marcan el límite de su pudor. La participación es una constante en la labor de su investigación, por lo que no duda en hacer uso de los recursos que ofrece internet poniendo en marcha un blog (http://retoricascorporales.blogspot.com/)  donde mujeres, en muchos casos de manera anónima o bien bajo pseudónimos  se atreven a compartir su propia experiencia, creando así un punto de encuentro donde la observación, la reflexión y la introspección fomentan y enriquecen la expresividad de la labor artística.




Lejos de ser un trabajo con algún interés de reivindicación social,  Retóricas corporales es una realidad que no siempre se muestra, dando voz a quien siempre ha participado del arte de un modo pasivo pero que, sin embargo, tiene mucho que decir.





jueves, 9 de diciembre de 2010

El pastor de Bitinia

Si alguna vez he admirado a alguien en mi vida ese sin duda ha sido el emperador Adriano. La noticia que nos ocupa hoy tiene que ver con su amor y su entrega. Gracias a ellos hoy podemos recrearnos con esta bella obra, Antinoo. Su joven amante, quien sacrificó su corta vida para garantizar el favor de los augures para su bienamado emperador. Tras su muerte, Adriano, sumido en la más profunda desolación, encargó a los más diversos artista del imperio la inmortalización del joven pastor, a quien convirtió en un dios y subió al Olimpo. 


Numerosas obras fueron creadas para honrar la memoria del dios pastorcillo, recreando fielmente su legendaria belleza y la ternura juvenil del que aun no ha dejado de ser un niño para convertirse en el mas entregado de los amantes. 
En el día de ayer, esta obra exquisita perteneciente a la Clarence Day Collection, fruto del amor y la pasión, fue adquirida ayer en una subasta celebrada por la casa Sotheby´s en Nueva York por la cifra de 17,9 millones de euros (24 millones de dólares). Un precio muy superior a su estimación inicial de 3 millones de dólares. 
Lo que para mi ha supuesto la figura del emperador Adriano y de Antinoo hace que sienta una inmensa alegría al conocer el éxito de esta obra. 
Los propósitos que Adriano soñó para su joven amor claramente se han cumplido, y es que ya se sabe, cuando uno está enamorado hace cosas maravillosas. 

Antinous
But slow-treading night came in
Closing the weary eyelids of each sense.
The very consciousness of self and soul
Grew, like a landscape through dim raining, dim.
The Emperor lay still, so still that now
He half forgot where now he lay, or whence
The sorrow that was still salt on his lips.
All had been something very far, a scroll
Rolled up. The things he felt were like the rim
That haloes round the moon when the night weeps.

His head was bowed into his arms, and they
On the low couch, foreign to his sense, lay.
His closed eyes seemed open to him and seeing
The naked floor, dark, cold, sad and unmeaning.
His hurting breath was all his sense could know.
Out of the falling darkness the wind rose
And fell. A voice swooned in the courts below.
And the Emperor slept.

The gods came now
And bore something away, no sense knows how,
On unseen arms of power and repose.



Pero la noche llegó pisando lento en
el cierre de los parpados cansados de cada sentido. 
La toma de conciencia de uno mismo y el alma
creció, como un paisaje a través de la lluvia tenue, débil. 
El Emperador se quedó quieto, tan quieto que, 
 olvidó donde ahora yacía, por lo que
el dolor persistía como sal en los labios.
Todos habían sido algo muy lejano, un pergamino
enrollado. Las cosas que el consideraba como un filo,
que halos alrededor de la luna cuando la noche llora. 

Su cabeza estaba apoyada en sus brazos, y 
en el bajo diván, ajeno a sus sentidos, yació.
Sus ojos cerrados parecían abrirse a él y mirar
el suelo desnudo, oscuro, frío, triste y sin sentido. 
Su herido aliento era todo el sentido que podía conocer.
Tras la débil oscuridad, la rosa de los vientos
y cayó. Una voz se desmayó en las bajas cortes.
Y el emperador durmió.

Los dioses vinieron ahora
y se lo llevaron a la distancia, no tiene sentido como,
en los imperceptibles brazos del poder y el reposo. 

                                                                               Fernando  Pessoa      



María Olivero Carralero